El Alto Comisario para los Derechos Humanos de la ONU presentó un informe en el cual describe que la seguridad digital y la privacidad son esenciales para mantener la libertad de opinión y de expresión a nivel mundial, además de avisar que estos pueden ser socavados por los esfuerzos de algunos países a la hora de pedir puertas traseras en el software.
El informe, escrito por David Kayne, comenta de forma explícita que las herramientas para el cifrado y el anonimato “suministran la privacidad y la seguridad necesarias para el ejercicio del derecho a la libertad de opinión y de expresión en la era digital”.
El informe llega ante el creciente debate en Estados Unidos sobre equilibrar mejor la privacidad y la seguridad nacional, con las multinacionales del sector tecnológico presionando para que no se les obligue a incluir puertas traseras en su software. A día de hoy algunos funcionarios de los Estados Unidos, entre ellos los que están al frente del FBI, presionan para que se las incluyan en el software.
